sábado, 12 de enero de 2008

El Gurrufío: ida y vuelta a la infancia

Caracas, 11 Ene 2008. Joaquín Pereira (Primera Hora).- Quizás mientras lee estas líneas usted está estresado en su oficina resolviendo los problemas típicos de su trabajo, o en cambio puede estar en su casa esperando a que esté listo el café del desayuno y preocupado porque no consigue empleo. ¿Le gustaría volver a su infancia por cinco minutos? ¿Recuerda lo fácil y divertido que era armar un Gurrufío? A algunos les cuesta más que a otros.

En la niñez no era necesario el dinero para divertirse. Lo único que se debía conseguir además del disco, era un guaral o cordel para armar el juguete, instrumento musical de viento o arma blanca, de acuerdo con el fin al que se le destinase.

Los hay hechos con botones, chapas, láminas circulares de madera, lata o plástico..., hasta de hueso se han encontrado algunos en Europa, que datan de la edad media.

Una vez que se tenían los materiales se abrían dos agujeros en medio del círculo, a través de los cuales se hacía pasar la cuerda, anudada luego en los extremos. Solo o con la ayuda de un amigo se giraba el hilo haciendo enrollar y desenrollar al disco.

Este movimiento característico es el que ha motivado algunos de los nombres que se le da a este juguete. Gurro significa lleva y trae en los llanos, dice Milagros, estudiante de la UCV oriunda de esa región del país. Este significado no debe estar tan desencaminado pues el mismo sentido tiene la palabra chajalele, que es otro de los nombres que recibe el juguete en algunos países de América. Chajal se le llamaba, en Guatemala y Ecuador al mandadero del cura, es decir, al que le llevaba y traía la comida y otras encomiendas.

Además del movimiento, el sonido que emite el gurrufío lo ha hecho un atractivo instrumento de juego y música que ha inspirado otras de sus denominaciones. Esto lo recuerda con ojos brillantes de nostalgia la Sra. Reyna, trabajadora domestica de 60 años: Claro mijo, cuando yo era una chaparrita jugaba mucho en Semana Santa con el gurrufío en Maracaibo. Lo hacíamos con latas de leche y sonaba run run rún....

Precisamente este sonido onomatopéyico es el nombre con que más se conoce al gurrufío en América. Run-rún también es el nombre que se le da en Chile a un pájaro pequeño (Hymnops perspicillata andina) que al volar emite un sonido similar al del juguete homónimo. El Gurrufío o run-rún ha inspirado no sólo a los niños. También músicos, poetas y pintores se han conmovido de su sencillez y magia.

En Venezuela es tan conocido el grupo de música tradicional Ensamble Gurrufío, que casi le han robado el nombre al juguete. Esto se comprueba fácilmente al preguntarle a las personas a qué le suena ese nombre o al colocar la palabra en algún buscador de Internet. Los niños hacen que el runrún vocifere o arrulle.

Entre sus manos, la rodela cantadora es una personalidad. A veces impreca el runrún y, sin duda, su contrincante habrá de ser uno, sólo perceptible para su vista. Otras, melodiosamente, entona una cancioncita como para dormir el aire...Cuando en conjunto hablan los runrunes. ¿no podríamos pensar que se está discutiendo el porvenir de los pájaros?, escribió el poeta chileno Andrés Sabella Gálvez (1912-1989) que ha presentado numerosa poesía infantil.

La mezcla de colores que produce el disco al girar se ha plasmado en las en las obras de algunos pintores, como los chilenos Pedro Lobos (1919-1968) y Fernando Morales Jordán (1920). Este último notó también el carácter poco inofensivo del juguete en su obra de 1998, El peligroso Run-Rún.Pues quién dijo que los niños no pueden hacer daño. Algunas versiones de la llamada también bramadora casera se hacen con forma dentada para competir entre varios y ver cual logra romper la cuerda del contrincante.

Varias organizaciones educativas, sociales y comerciales han tomado conciencia del valor de los juegos tradicionales en la formación integral de los niños y adolescentes. De formas diversas están tratando de que juguetes como el gurrufío no se extingan. Revisando los textos de educación primaria de Venezuela nos encontramos que los juegos tradicionales se incluyen como un tema dentro del área de educación física. Nuevo Arco Iris, Nuevo Siglo, y Girasol, son algunos de los textos que intentan preservar al gurrufío entre los juguetes de los niños.

Ahora, luego de conocer a este tradicional juego venezolano, no deje que lo agobie la rutina de su trabajo, ni se angustie si no posee uno actualmente.Si el revivir su infancia logró hacerle sonreír e iluminarle la mirada, sólo resta que mantenga este ánimo el resto del día. Y a los que tengan niños en casa, piensen en desconectarlos por varias horas de los juegos electrónicos y haga que un gurrufío anide en sus corazones. De adultos se lo agradecerán.

3 comentarios:

Consejo Socialista de Educadores dijo...

Muy bien todo el texto ,pero le falta explicar de donde es y cual es su historia, menciona que en Europa.Pero nuestros Indigenas parecen que jugaban con el.

Jesus Salas dijo...

Me gustó demasiado su tema señor!, gracias me recuerda cada vez que jugaba con mis pequeños amigos a toda hora, y al señor que escribió el comentario, el gurrufío no se sabe aún de donde proviene, lo que sí es que en la edad media ya se utilizaba y si no sabía la edad media es muchio antes que nosotros, por lo tanto, cuando vinieron los españoles de seguro había un gurrufío y de allí fuimos creando nuevos gurrufíos, hasta lo que ahora existe. Gracias por su tema!

Jesus Salas dijo...

Y otra cosa, perdón por el año xDDD ahahah